A todas y todos los trabajadores de México y los que transitan por estas tierras,
A lo largo de más de 200 años de lucha de clases en nuestro país, la clase obrera, los campesinos pobres, los trabajadores en general y las amplias masas populares; hemos sido los hacedores de la historia, del desarrollo económico, político y social de nuestro país. La riqueza social es sangre de nuestra sangre y carne de nuestra carne. Y sin embargo, nada de ello es nuestro. Los dueños, son un pequeño grupo de oligarcas capitalistas que se han enriquecido de nuestra explotación y opresión. Ellos son los dueños de los bancos, de las grandes fábricas y empresas, de los grandes almacenes, de los grandes servicios, de los grandes medios de comunicación y transporte, ellos, mantienen como propiedad privada los medios e instrumentos de producción y de vida que han sido fruto de nuestra fuerza de trabajo.
Su sistema capitalista de producción, hoy se encuentra en una profunda crisis general y ellos para salir de ella, la han descargado sobre nuestras espaldas.








