Aurelio Nuño, el secretario mojigango y bravucón

POR: RICARDO ROJO

Aurelio Nuño Mayer (ANM), 37 años, hijo de escuelas privadas de toda su vida y descollado, por sus apologistas, como el intelectual del círculo cerrado del presidente Enrique Peña Nieto, decidió el inicio de su ilegal campaña presidencial desde el puesto que ocupa como secretario de Educación Pública, sosteniendo en una mano todas las reformas estructurales -la educativa entre ellas- negociadas por él y el gobierno federal con los partidos del “Pacto por México” y en la otra el garrote de la fuerza militar para imponerlas a toda costa.

Su carita juvenil y angelicada contrasta con sus discursos mojigangos y bravucones. A leguas se nota que su cuidada formación intelectual la tejen sus diseñadores de imagen, tal y como tejieron la de su amigo el presidente, con la diferencia muy clara entre uno y otro: Aurelio sí lee.

Nuño Mayer fue cuidadosamente perfilado por el grupo Atlacomulco para ponerlo al frente del PRI, pero perdió la carrera frente a un caballo mañoso y viejo de apellido Beltrones; el propósito del presidente era colocarlo en el PRI para facilitar sus amarres dentro del partido y poder colocar sus piezas en las elecciones del 2016, 2017 y la presidencial del 2018, pero fracasó en el intento.

Lo enviaron a la Secretaría de Educación Pública, no como un puesto de consolación, sino para garantizar la aplicación integral de la única reforma estructural que no camina como los políticos neoliberales quisieran y como los dueños oligarcas del país exigen. 

Algunos articulistas dicen que Nuño Mayer es el Córdoba Montoya del sexenio pero “más inteligente”. Durante la campaña presidencial de Peña Nieto fue el Coordinador de Difusión y Mercadotecnia y durante la etapa de entrega recepción se desempeñó como el Coordinador de Educación. En esas fechas procreó la actual reforma educativa y por eso la defiende como su criatura, como su hija predilecta.

Es un secretario mojigango porque de dientes para afuera maneja un libreto con discursos falsarios, ataviado con máscaras y disfraces ridículos, así como poses estudiadas y hasta “populistas”; además, en el guión se considera la toma de fotografías con niños inocentes engañados, profesores  traidores a su clase y jovencitas embarazadas a quienes les otorgan una miserable beca “para terminar su educación básica”. (Discurso de Aurelio Nuño, SEP, 7 de octubre de 2015)

Es un secretario bravucón porque acude a escuelas públicas, seleccionadas a modo por la guardia presidencial, de tal forma que sus recorridos sean tersos y sin exabruptos, desde donde amenaza a los maestros con descuentos a sus salarios si se oponen a su reforma, secundado por gobernadores o funcionarios imbéciles y desmemoriados. 

Aurelio Nuño decidió recorrer el país en aviones y helicópteros pagados con dinero público, y en tramposa precampaña presidencial aunque diga lo contrario. Cuando le preguntan si anda en campaña responde: “Estoy en campaña pero por la reforma educativa…no tengo más futuro ni más mañana…”, el clásico político hipócrita que se sale por la tangente. (Excélsior, 2 de octubre de 2015).

Hace unos días visitó Oaxaca. Su sofisticado helicóptero bajó en un pueblo que controlan los caciques cafetaleros del PRI a las órdenes de Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva. Puga Leyva fue diputado federal por el distrito X de esa región y actualmente hace campaña electoral para la gubernatura del estado, empadronando incautos con la leche liconsa y flanqueado también por otro cacique y porro del PRI de la región, de nombre Fredy Gil Pineda Gopar, actualmente diputado local. Un escenario tricolor preparado para una tranquila escenificación.

También su helicóptero aterrizó en San Pablo Huixtepec para hacer una visita relámpago a la Universidad Tecnológica de los Valles Centrales, luego sobrevoló a la desalojada Ciudad Administrativa en Tlalixtac de Cabrera y, por último, acudió al cuartel general del “Nuevo” IEEPO, siempre resguardado por policías estatales, federales y el ejército. 

La visita a Oaxaca del histriónico y bravucón secretario, se dio cinco días después del contundente paro de labores de 24 horas protagonizado por la sección 22, el 2 de octubre, tuvo como finalidad lanzar desde el corazón de la  Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), una amenaza nacional como parte del plan contrainsurgente hacia los movimientos populares. Su discurso derivó en refritos sobre las supuestas bondades de la susodicha reforma educativa. 

En Pluma Hidalgo vomitó una mentira de las más grandes al asegurar que a partir de la reforma “el sistema (se pone) al servicio de la escuela”; en San Pablo Huixtepec declaró que  “… se incrementa la cobertura y la calidad de la educación superior…”  cuando sabemos que miles de estudiantes no pueden acceder a universidades y a tecnológicos; en Tlalixtac de Cabrera habló de “la inclusión para que nadie se quede sin educación”, en un estado donde el número de personas no incluidas y marginadas se cuenta por miles y miles, ocupando uno de los primeros lugares de la tabla nacional, y en el cuartel general del “Nuevo” IEEPO se atrevió a decir que “la evaluación es para mejorar…”, que “los maestros que tengan un desempeño adecuado van a ganar mas…”, que “la evaluación sí toma en cuenta los contextos regionales y socioculturales”  y que los maestros confíen en el gobierno pues los protege de quienes los obligan a marchar. (Discursos de ANM, SEP, 7 de octubre de 2015).

Sin embargo, el plan no tenía como fondo anunciar las supuestas bondades de la reforma, no, el plan estratégico era entrar a Oaxaca y desde aquí decirles a los maestros del país que quienes “…no cumplan con su obligación de asistir a clases y que lo hagan de manera injustificada, se les va a aplicar la ley y van a tener descuentos…”; “a quienes faltaron el pasado 2 de octubre…no se les va a pagar ese día”, “y en lo sucesivo, quienes lo hagan de esta manera, también se les va a aplicar la ley.”. (Discurso de ANM, SEP, 7 de octubre de 2015)

Dos días después, el 9 de octubre, acudió con sus amos del Consejo Coordinador Empresarial y les rindió un informe: “Vamos a hacer valer la ley y a continuar en la ruta que hemos iniciado en Oaxaca, de una recuperación total de la rectoría del Estado en todo el país.”, “vamos a implementar la ley, punto. De eso, no tengan duda”. (Excélsior, 9 de octubre de 2015).

El domingo, 11 de octubre, Aurelio Nuño mandó a declarar al gorila Enrique Galindo, Comisionado General de la Policía Federal: “En Oaxaca se desplegará una fuerza de tarea de 7 mil elementos, 3500 sólo de la Gendarmería Nacional, que arribarán a cuidar las áreas estratégicas, como la refinería, las gasolineras, el aeropuerto y las autopistas…se actuará como corresponde, ejerciendo el uso racional de la fuerza pública”. (Milenio, 11 de octubre de 2015).

Ese es el nuevo secretario de Educación Pública, un secretario mojigango, buscapleitos y bravucón; la CNTE y la Sección 22 deberán enfrentarlo con mucha inteligencia, con mucha dignidad, con mucha unidad y con mucha contundencia en sus acciones de este lunes 12 de octubre cuando, en el marco del paro nacional, se movilice el magisterio de la república mexicana en defensa de la educación pública y la estabilidad laboral.

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One Comment en “Aurelio Nuño, el secretario mojigango y bravucón”

  1. vanghotvm Says:

    como siempre admiro el gran trabajo que desempeña ricardo rojo ante su análisis y critica desempeñado estaremos atentos cada semana a su respectivo analisis

    Me gusta


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