“Matar al mensajero…”

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RICARDO ROJO
24/10/2016

Karina López Navarro, maestra de 26 años de edad e integrante de la Sección 22, fue recientemente secuestrada, torturada y asesinada, lo que muestra la total impunidad con que actúan el crimen organizado y las instituciones de procuración de justicia en el país. No existe diferencia entre bandos.

En octubre de 2015, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, en su visita a México presentó una radiografía muy diplomática, pero exacta, de las condiciones de los derechos humanos de los mexicanos. Zeid conminó al Estado mexicano para acabar con “la impunidad y la indiferencia por las víctimas, que afectan al país entero”, ante la “implacable ola de violaciones de derechos humanos”. En su alocución, el Alto Comisionado utilizó una metáfora histórica: “mi mensaje sobre esta reciente y preocupante tendencia (…) es el siguiente: en lugar de matar al mensajero, enfoquémonos en el mensaje”.

Zeid denunció que el 98 por ciento de los crímenes en México quedan sin resolver y la mayoría no son siquiera investigados; que 151 233 personas fueron asesinadas entre diciembre de 2006 y agosto de 2015, incluidos miles de migrantes en tránsito; que sus familiares buscan a 26 mil personas, muchas de ellas probablemente desaparecidas de manera forzada; que miles de mujeres y niñas, abusadas sexualmente, forman parte de las estadísticas de feminicidio y, lo peor de todo, que existe una creciente “colusión” de las autoridades con grupos del crimen organizado.

La oficina del Alto Comisionado, en marzo de 2016, emitió 14 enérgicas y categóricas recomendaciones al gobierno mexicano, entre las que resaltan: Establecer un Consejo Asesor con renombrados expertos en derechos humanos y combate a la impunidad; investigar y sancionar todas las violaciones graves de derechos humanos: tortura, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas; reformar el Código de Justicia Militar para acabar con la impunidad en la violación de derechos humanos; crear una institución nacional forense autónoma e independiente, con recursos propios; registrar y transparentar todas las detenciones y evitar detenciones arbitrarias, torturas y desapariciones; dar verdadera autonomía a órganos públicos de justicia y derechos humanos y castigar la corrupción; asegurar y monitorear que las instituciones mexicanas cumplan con el respeto a los derechos humanos, tomando en cuenta a la sociedad civil y a los sujetos de derecho; garantizar que los pueblos indígenas sean consultados cuando se planeen o tomen decisiones que afecten sus derechos; incrementar políticas públicas en favor de las mujeres; adoptar las leyes generales sobre tortura y desaparición forzada con participación de víctimas y organizaciones de la sociedad civil.

14 recomendaciones que, siete meses después, respondió oficialmente el Estado mexicano con frases evasivas, tales como: “son interesantes y serán valoradas”, “el país ya cuenta con instituciones autónomas que promueven y defienden los derechos humanos”, “se continuará trabajando en su implementación”, “se cuenta con lineamientos que regulan el uso de la fuerza”, “el estado mexicano continuará con los respectivos procesos de consulta”, “comparte la preocupación”, “se coincide”, etcétera, siendo determinante y demagógica su postura diplomática en cuanto al cumplimiento de varias de las recomendaciones.

La maestra Karina López Navarro impartía clases en una escuela primaria de Teotitlán de Flores Magón, Oaxaca; el miércoles 19 de octubre salió de su trabajo y fue vista por última vez a las 18 horas de ese día al abordar un transporte público. Su cuerpo sin vida fue encontrado en un camino rural del pueblo de San Pedro Acoquiaco, Puebla, envuelto en bolsas de plástico, con las manos atadas, con la cara destrozada y con huellas de tortura (revista Proceso, 22/octubre/2016). Los profesores de la Sección 22, al igual que otros trabajadores, siguen siendo blanco de la represión y no tardarán en volver a levantarse porque no les queda otro camino para defender su vida y su empleo.

Bien a bien, sólo el Alto Comisionado sabe por qué usó la metáfora “Matar al mensajero…” para cuestionar duramente al gobierno represor mexicano; lo que es cierto: al gobierno mexicano le vale un soberano cacahuate lo que se diga o se piense de él en el mundo. El gobierno tira a matar.

Algo que pasa por alto el gobierno, es que los mensajes y los mensajeros tienen razón en sus argumentos, y se cansarán de poner los muertos.

ricardorojo7819@yahoo.com.mx

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