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La APPO, ejemplo indeleble de la fuerza del pueblo|En pocas palabras

13 junio, 2017

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Por: Eduardo Barrios

13/06/17

Este 14 de junio se cumplen 11 años del inicio de una de las más emblemáticas confrontaciones de clase en México, la lucha del pueblo de Oaxaca contra un gobierno priista corrupto y represor encabezado por Ulises Ruiz Ortiz (URO).

La administración de Ulises Ruiz Ortiz se convirtió en una especie de virreinato estatal, donde sus designios debían ser cumplidos, iniciaban los negocios de ciudad administrativa y ciudad judicial, se firmaban los primeros acuerdos para el ingreso de las mineras canadienses, se coaccionaba a campesinos para que prácticamente regalaran sus tierras a los consorcios turísticos internacionales en la costa. El trato con empresarios e inversionistas internacionales era de lo más terso.

Desde la llegada de Ulises Ruiz Ortiz a la gubernatura de Oaxaca asumió una posición pro fascista contra sus enemigos políticos y particularmente contra el movimiento social.

La burbuja política que rodeaba a Ulises Ruiz Ortiz definió continuar con el golpeteo a las organizaciones sociales, de derechos humanos y sindicales; las demandas políticas, económicas y sociales para las comunidades no fueron atendidas. Fue al inicio de su sexenio que se abrió una nueva etapa de encarcelamientos políticos que fueron operados desde la Secretaría General de Gobierno encabezada por Jorge Franco Vargas. En ese co ntexto estalla el plantón magisterial el 22 de mayo de 2006, que era acompañado por el conjunto del movimiento social.

Cobijado por empresarios locales y nacionales, el gobierno de Ulises definió reprimir y desalojar el plantón que se mantenía en 54 calles del zócalo capitalino. El 14 de junio del 2006 las fuerzas del gobierno despertaron con gases y toletazos a los plantonistas, los policías ganaron imponerse en el zócalo, los maestros desorientados y con temor esperaron en las bocacalles pues se sabía que había detenidos y varios heridos que no lograron escapar.

Era tal el hartazgo social que la mañana del 14 de junio los maestros no se retiraron, llegaron familiares, las organizaciones llamaron a más militantes, llegaron colonos, jóvenes. Agua, refrescos, cubre bocas, cohetones, piedras, escaleras, carretillas, el pueblo despertó furioso. La acción policiaca fue la cereza en el pastel que ayudó a cohesionar el descontento y fijar un único objetivo, la salida de Ulises Ruiz Ortiz de la gubernatura.

Días después se creó la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), la asamblea es el espacio popular donde se discute, se toman acuerdos y hasta se nombran autoridades en las comunidades oaxaqueñas. Retomar los usos y costumbres al mismo tiempo de recuperar la democracia popular eso fue lo que logró la APPO.

A las asambleas llegaron todos los sectores que veían necesaria la renuncia de Ulises Ruiz Ortiz, llegando a juntarse 365 organizaciones de todo tipo. Comunistas, socialdemócratas, anarquistas, religiosos, colonos, estudiantes, profesionistas, partidistas, pacifistas, radicales, el hartazgo y la represión logro anteponer la unidad por sobre las diferencias ideológicas, esa fue una de las primeras hazañas de la APPO.

La APPO también generó gobierno, habilitó a la policía magisterial y al heroico cuerpo de topiles ante las amenazas de inseguridad del crimen organizado coludido con el gobierno de URO. Llamó a establecer barricadas de autodefensa contra los “Convoys de la muerte” grupo paramilitar que azuzaba los lugares donde se mantenían edificios tomados. La toma de las radios comerciales en Oaxaca y el espacio de televisión oficial fueron habilitados para darles voz a los pueblos de Oaxaca.

El escenario político nacional de relevo presidencial y las presiones políticas del PRI terminaron ahogando en represión la justa lucha del pueblo de Oaxaca, pero queda en la memoria pasajes históricos como “la marcha de las cacerolas”, las megamarchas, “la batalla de todos los santos”, las voces anónimas que dieron vida a las radios populares “Radio universidad, la radio de la verdad” y “Radio plantón, poniendo ideas a tu conciencia” y “La ley, la ley de los pueblos de Oaxaca”

5 meses duró “La comuna de Oaxaca” en donde el pueblo se organizó en asamblea para definir sus rumbos. La APPO quedó indeleble, como una pequeña luz de ejemplo sobre lo que es capaz de hacer la fuerza creadora de un pueblo insurrecto. En pocas palabras.

Artículo tomado de: https://expresionoaxaca.wordpress.com/2017/06/14/la-appo-ejemplo-indeleble-de-la-fuerza-del-puebloen-pocas-palabras/

Vanguardia Proletaria #493

5 diciembre, 2016

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Cerrar filas en el movimiento social, ante el retorno del PRI en Oaxaca (DECLARACIÓN POLÍTICA DEL MOVIMIENTO SOCIAL)

1 diciembre, 2016

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El 5 de junio de este año se realizó el proceso electoral para elegir gobernador, del cual se impondría Alejandro Murat Hinojosa para ocupar el cargo durante el periodo 2017- 2022. Un proceso electoral por demás cuestionado ante las evidencias de: compra de votos, repartición de despensas, la utilización de la burocracia estatal- federal,  la participación abierta de la delincuencia organizada,  el abstencionismo, en resumen, una elección de Estado.

Mucho se ha dicho que,  la elección de Alejandro Murat es la sucesión y la herencia de José Murat ex gobernador, que la astucia del padre ha logrado colocar a su hijo en la gubernatura. Pero se debe aclarar que, Alejandro Murat Hinojosa es del equipo cercano a Enrique Peña Nieto, siendo apadrinado por el grupo Atlacomulco durante su estancia en el Estado de México, se encargaron de formarle una vertiginosa carrera para poder proyectarlo como el garante de sus intereses en Oaxaca.

Aquellas fuerzas anteriormente desplazadas retornan al poder,  se frotan las manos para hacer cumplir sus intereses, recuperar territorio perdido y cumplir sus compromisos con sus aliados internacionales.

Para la clase de los proletarios y todo el pueblo de Oaxaca, debe de quedar claro que el retorno del PRI a la gubernatura ha sido la decisión de la burguesía y la oligarquía financiera, la catástrofe e incumplimiento de compromisos  por parte del equipo de Gabino Cué durante estos 6 años pretenden resarcirla de manera inmediata. Los poderosos le han apostado a la mano dura del PRI, la experiencia de más de 80 años en las estructuras del Estado.

El objetivo inmediato del PRI es mantener la ruta de la imposición de las reformas estructurales, que les permita explotar los recursos naturales (minerales, petróleo, gas, madera, etc), obtener mano de obra barata (ante la falta de empleo generalizado), hacerse de los recursos de las arcas estatales no importando los servicios públicos (el servicio de salud es ejemplo del desfalco millonario, siendo el seguro popular y la universalización rechazados por ser fraudes); generar mayor infraestructura para el traslado de mercancías (corredor trans ístmico, supercarretera al istmo y costa) y avanzar con la liquidación de las resistencias indígenas, sociales, sindicales y de derechos humanos, mismas que han sido ejemplos a nivel nacional.

Envalentonados y sedientos de poder ante la llegada del PRI al gobierno, sus operadores políticos han comenzado a confrontar al movimiento popular, como se ha podido observar en distintos escenarios. Hace unos días el equipo del presidente municipal de Oaxaca, priísta Javier Villacaña, agredió al activista Rogelio Pensamiento quien ha hecho de la Colonia San Luis Beltrán un bastión de lucha social; de igual forma la confrontación que se ha dado en el proceso de elección a director en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UABJO, reflejan los apetitos del priísta Alejandro Avilés  quien a toda costa pretende hacer de esa facultad su coto de poder; la travesía, gasto económico y político que ha hecho Oscar Valencia García en la región Loxicha para imponer sus designios; la retención ilegal que la policía estatal realizo en contra de la organización CODEDI cuando pretendían manifestarse en la capital; también el activismo de la CTM, CNOP, Sindicato Libertad, 14 de Junio para hacerse del transporte público y los contratos de obra a través de la intimidación y el chantaje. Y en ese mismo contexto el acto montado por parte de la CTM llevando unidades de transporte de todo tipo a las inmediaciones de la cámara de diputados a modo de fuerza para policiaca para resguardar la toma de posesión , todos estos actos nos dan a entender que contrario a su discurso, la política de Estado que implementará Alejandro Murat es la vieja política del garrote.

El movimiento social en años anteriores se ha enfrentado a escenarios sumamente difíciles que con base al análisis, reflexión y acción conjunta en las calles ha sabido sortear.

Que sepan los nuevos detentores del poder que sobre las espaldas de los militantes del movimiento magisterial y social están cimentadas las experiencias político organizativas que nos enseñaron los appistas en el 2006, que hemos aprendido a dar la lucha en nuevos espacios como lo demuestra la movilización del 2013 y que a pesar de que echen a andar toda su maquinaria siempre hemos de dar respuesta a sus ofensas como se ratificó el 19 de junio de este año en Nochixtlán.  La lucha heredada por nuestros compañeros caídos dará respuesta a este escenario adverso.

Es por ello que declaramos:

–           Repudiamos el retorno del PRI a la gubernatura del estado, pues han representado la miseria y pobreza para los pueblos de Oaxaca, la represión a las organizaciones disidentes, la imposición de los proyectos neoliberales y sus reformas estructurales.

–           El pacto que propone Alejandro Murat con las organizaciones y particularmente la Sección 22 es similar al llamamiento que en algún momento hiciera Ulises Ruiz Ortiz y Gabino Cue. La cualidad del movimiento radica en organizarse ante un enemigo que públicamente llama al dialogo pero sus operadores golpean al movimiento social en su conjunto.

–           Mantendremos la lucha y exigencia de: Cancelación inmediata de la reforma educativa en Oaxaca, la caída de todas las reformas estructurales; la libertad de todos los presos políticos de Oaxaca y el país; justicia para los asesinados el 19 de junio en Nochixtlán, Bety Cariño, Jyri Jaakkola y todos los asesinados políticos en el país, la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa así como todos los desaparecidos del país; por el regreso del ejército a sus cuarteles, el destierro de las empresas trasnacionales de territorios comunales, y por el complimiento de las demandas del pueblo de Oaxaca.

–           Los pueblos y comunidades originarias expresamos de manera abierta nuestro rechazo en contra de los megaproyectos que dañan la naturaleza, la vida comunitaria y que pretenden imponer a sangre y fuego las empresas trasnacionales en contubernio con los gobiernos federal y estatal.

–           Hacemos el llamado a todas las fuerzas democráticas, progresistas y revolucionarias en Oaxaca para cerrar filas ante el retorno del PRI.

MOVIMIENTO AGRARIO INDÍGENA ZAPATISTA (MAIZ), COMITÉ POR LA DEFENSA DE LOS DERECHOS INDÍGENAS (CODEDI), COORDINADORA NACIONAL EN DEFENSA DE LA SALUD Y SEGURIDAD SOCIAL, COORDINADORA NACIONAL PLAN DE AYALA (CNPA-MN), COMUNA OAXACA, EDUCA, FRENTE AMPLIO DE LUCHA POPULAR (FALP), FRENTE DEMOCRÁTICO POPULAR (FDP), FRENTE INDIGENA Y CAMPESINO DE MÉXICO (FICAM), FRENTE OAXAQUEÑO EN DEFENSA DE LA SALUD (FODS), FRENTE POPULAR REVOLUCIONARIO (FPR), ORGANIZACIONES INDIAS POR LOS DERECHOS HUMANOS EN OAXACA (OIDHO), JOVENES POR EL SOCIALISMO, MOVIMIENTO DE UNIFICACIÓN Y LUCHA TRIQUI (MULT), SINDICATO LIBRE MUNICIPAL, VOCES OAXAQUEÑAS CONSTRUYENDO AUTONOMÍA Y LIBERTAD (VOCAL), UNIÓN DE COMUNIDADES INDÍGENAS DE LA ZONA NORTE DEL ISTMO (UCIZONI), UNIÓN POPULAR REVOLUCIONARIA EMILIANO ZAPATA (UPREZ), UNIÓN CAMPESINA INDIGENA POPULAR EMILIANO ZAPATA (UCIPEZ), SECCIÓN XXII DEL SNTE-CNTE.

Oaxaca, ciudad de la resistencia, 1° de diciembre de 2016

25 de noviembre de 2006, la represión desatada (breve recuento de hechos) | En pocas palabras…

25 noviembre, 2016

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Por: Eduardo Barrios

Felipe Calderón había resultado ganador en las elecciones llevadas a cabo en el 2006, el fantasma del fraude electoral era más que evidente, Andrés Manuel López Obrador iniciaba un proceso en el que se autonombraría presidente legítimo de México.

No bastaba con haber ganado las elecciones, era necesario tomar protesta para garantizar la presidencia. Recurriendo al viejo refrán “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”, sin dudar el PAN recurrió al priísmo para legitimarse, en aquella negociación se puso en juego lo que el entonces gobernador de Oaxaca explayaba en explicaciones entre los diversos círculos del poder “Si yo caigo, van a caer otros, y esto se va a extender en el país”.

Los priístas le darían legitimidad a Felipe Calderón a cambio de concesiones en la cámara baja y alta, y resolver sin contratiempos los temas de Puebla con Mario Marín y Oaxaca con Ulises Ruiz Ortiz.

El 25 de noviembre del 2006, la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca acordó realizar una movilización de San Bartolo Coyotepec al Zócalo, para culminar con el acordonamiento de 48 horas a las fuerzas de la entonces Policía Federal Preventiva (PFP) que se encontraba en posesión del zócalo de la ciudad.

Alrededor de las 5 de la tarde, inició una refriega en el centro de la ciudad, y cual si fuera una orquesta entusiasmada, la fuerza federal desató la represión. Al calor de la refriega, se incendiaron edificios gubernamentales por supuestos appistas, nadie nunca ha corroborado la certeza de este hecho.

Esa tarde noche, no solo fueron repelidos los miembros de la APPO, también el pueblo, y por supuesto los periodistas que coberturaban los acontecimientos.

A la actividad convocada por la APPO el 25 de noviembre asistieron miles de hombres y mujeres que con base a su conciencia exigían la salida de Ulises Ruiz Ortiz de la gubernatura.

Cuando cayó la noche, los federales avanzaron hacia donde se encontraban los puntos de resistencia, sobre el andador turístico se formó una de las mayores batallas, sin saber los manifestantes de lo milimétrico del cálculo de la inteligencia policiaca, otro grupo de policías se encontraba en las inmediaciones del cerro del fortín.

El avance de la policía federal en ambos lugares, hizo retroceder a los appistas desde el centro hasta la Facultad de Medicina, alrededor de las 8 de la noche se informaba ya de más de 200 detenidos.

El 26 de noviembre Ulises Ruiz y su “burbuja” de fieles compinches se paseaban acalorados e intoxicados aún por los restantes de gas lacrimógeno de la represión en la noche anterior. El acuerdo se había consumado, Oaxaca estaba limpio.

El 25 de noviembre se vivió uno de los capítulos más negros de la historia de Oaxaca, los dueños del poder hicieron hincapié, Oaxaca era una lección que precedía a Sicartsa y Atenco, nadie puede salirse del camino trazado por los que ostentan el poder en México y tienen la anuencia de organismos internacionales; como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el vaticano, instituciones ligadas directamente a los grupos imperialistas.

El 1 de diciembre de 2006 Felipe Calderón tomó protesta como presidente de México en medio de la indignación popular, arropado por el priísmo y miles de policías.

El movimiento social dejó de lado por muy dolorosa que fuera la decisión la consigna de la salida de Ulises Ruiz Ortiz de la gubernatura, pasó a la exigencia de la libertad de los cientos de detenidos esa noche del 25 de noviembre. 10 años después, quedan las gloriosas victorias y las lecciones amargas que se vivieron durante el 2006.

A 10 años de aquel 25 de noviembre, el movimiento social en Oaxaca se ha transformado constantemente, cualificado en algunos casos y estancado en otros. La fuerza que logró aglutinar la APPO y el apoyo del pueblo son significativamente distintas.

Aún con ello, el 2006 en Oaxaca ilustró e hizo preámbulo de las batallas que habrían de librarse en estos años. El movimiento social no tuvo la capacidad de mantener una estructura organizada en la APPO, pero la APPO fue y es el ejemplo de que es posible dar una lucha conjunta, la rebelión magisterial se extendió a todo el país, se organizaron nuevos contingentes, se crearon nuevas organizaciones y espacios unitarios. Producto de ello es que se pudo dar una de las batallas más importantes del país que de 2013 a 2016 ha sido protagonista la CNTE, padres de familia, organizaciones sociales e intelectuales del país en contra de las reformas estructurales, en especial la reforma educativa. Uno de los errores a valoración del movimiento social es la imposibilidad de la izquierda en México de generar un gran pacto de unidad contra las políticas antipopulares, no solo en Oaxaca sino en el país pesan más las diferencias teóricas-ideológicas, que en algún momento se llegan a olvidar al calor de la lucha callejera.

El Estado mexicano, tomó de laboratorio el 2006 en Oaxaca. Estabilizó el termómetro del grado de descontento social sobre las políticas implementadas, conjuntó las experiencias internacionales sobre contención social, dio paso a la utilización de tecnología en espionaje, comunicaciones, telecomunicaciones; afinó la utilización de la propaganda de guerra orientada al movimiento social, concentró sus experiencias y profesionalizó cuadros para negociaciones de alto nivel, utilizó la vieja fórmula de convencimiento sicológico-social para hacer mella en cuadros del movimiento y pasarlos a sus filas, especializó a cuadros en distintos niveles para la labor de zapa al interior del movimiento, experimentó la movilidad de sus fuerzas policiacas, parapoliciacas, militares y federales, etc. El Estado tuvo que aceitar los engranajes de su maquinaria para poder dar una respuesta a un escenario que hacía peligrar los intereses de los poderosos. Y a pesar de ello, no pudo salir victorioso, pues sigue latente la llama de insurgencia social, cada día se cuentan manifestaciones sociales.

La rueda de la historia sigue su curso, 10 años de combates en Oaxaca han servido para curtir las fuerzas del Estado, de igual forma lo ha hecho el movimiento social. En pocas palabras…

 

2 de noviembre 2006, Batalla de todos los santos|En pocas palabras

2 noviembre, 2016

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Por Eduardo Barrios

Harán 10 años de aquel pasaje glorioso e histórico para el pueblo de Oaxaca.

El 31 de octubre de 2006 la policía federal ya acampaba en el zócalo de la ciudad, les había sido sumamente difícil entrar al corazón de un pueblo insurrecto.

Con el acuerdo tras bambalinas que se dio entre el PAN y el PRI, por un lado el PAN en la necesidad de garantizar la toma de posesión de Felipe Calderón como presidente de México y el PRI asegurar canonjías y evitar la cárcel a varios de sus secuaces como Mario Marín ex gobernador de Puebla y Ulises Ruiz Ortiz carnicero de Antequera.

En Oaxaca quedaba desmembrar la justa lucha del pueblo,  la llegada de la policía federal en ese entonces no fue para garantizar el estado de derecho,  sino para hacer cumplir compromisos ya pactados,  no solamente entre partidos políticos sino entre las empresas nacionales y transnacionales que ya habían puesto sus ojos en las riquezas del territorio oaxaqueño.

Hoy podemos ennumerar a Fortuna Silver,  office depot,  walmart,  Oxxo, etc.  Todas ellas empresas que sobreexplotan a sus trabajadores,  dejaron sin empleo a cientos de pequeños comerciantes y nos venden gran cantidad de productos chatarra o modificados transgénicamente.

En el amanecer del 2 de noviembre del 2006 alrededor de las 7 de la mañana a través de radio universidad una voz cálida alertaba sobre la llegada de la policía federal a las inmediaciones.

Las barricadas en torno a ciudad universitaria eran las últimas que quedaban, se volvieron baluarte del movimiento social.

A las 8 de la mañana ya había gente en toda la avenida universidad,  no importó la edad,  sexo, religión o afiliación política. Todos se habían vuelto uno contra el peor de todos sus enemigos, las fuerzas represivas del Estado mexicano.

El arsenal policiaco militar constaba de balas de goma, bombas de gas lacrimógeno, cohetones, bombas aturdidoras, gas mostaza, cascos, botas, rodilleras, escudos, helicópteros y tanquetas. El pueblo tenía piedras, todas las que encontrara, cohetones, resorteras, cubre bocas, paliacates, cocas, carretillas.

La batalla por momentos tomó descansos,  ambos bandos sufrían lesiones, y nuevamente continuaban. Pero nadie se iba, todo lo contrario, llegaban más.

6 largas horas duró la refriega, finalmente el pueblo tomó victoria, era la gloria.

A pesar de una tremenda desigualdad en equipamiento y arsenal,  hay algo que no pudo igualar en ese entonces, ni ahora, la fuerza policial.  La dignidad y consciencia de clase. Ese 2 de noviembre nadie lo olvidará.

La batalla de todos los santos, es una lección que muestra que por más negra que sea la noche, siempre hay una luz en el túnel.

En estos días de inicio de noviembre en que el movimiento social y el magisterio democrático se aprestan para el regreso del priísmo a Oaxaca no queda más que advertir al resto de la población no organizada que vendrán días peores, ¡Claro, vendrán días peores, sino volvemos a actuar como uno solo contra quien nos ofende!

La demostración de dignidad colectiva, la oposición a las reformas estructurales, la organización del descontento popular y la vigencia de la lucha de clases, refrendan la victoria ineludible que dará derechos a la clase de los proletarios y los pueblos de Oaxaca.  En pocas palabras.

10 años de la APPO y la CNTE, se extiende la rebeldía a nivel nacional.

14 junio, 2016

14 de junio de 2006. Como parte de una afrenta clara en contra del magisterio, más de 5 mil policías iniciaron una agresión que intentaba desalojar el plantón que mantenía el Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación de Oaxaca desde el 22 de mayo. Esta era la orden del régimen, destruir la fortaleza del movimiento popular que se llamaba Sección 22 del SNTE-CNTE. Sin embargo, el tirano que acataba la orden del Estado mexicano no había considerado el arraigo y respeto que proliferaba en el pueblo de Oaxaca hacia sus maestros. Ese apoyo popular condensado en una forma de organización dio nacimiento a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca; esto acompañó la elevación de las formas de lucha, barricadas, ayuntamientos populares, policías populares, entre otras formas de lucha.

El 14 de junio de 2016 representa 10 años de lucha sintetizadas en el constante movimiento que se ha venido desenvolviendo para afrontar la política del régimen. Después de la represión sufrida, detenciones masivas y selectivas el Estado mexicano pretendía asestar un golpe fulminante en el estado de Oaxaca y una advertencia al pueblo de México sobre lo que podría resultar a quienes se opongan a las medidas antipopulares que se traducirían en las reformas laboral, fiscal, salud, energética y, en particular, la educativa.

A 10 años de distancia, el objetivo del régimen sigue siendo la destrucción de todo lo que represente oposición a las reformas estructurales. En los últimos días la detención de los profesores Rubén Núñez, Francisco Villalobos, el desalojo del plantón del IEEPO, las constantes agresiones a los profesores en Chiapas, la represión en Tabasco; son la muestra de una política fascista que se viene implementando para destruir al principal referente que se ha opuesto a la Reforma Educativa. Por supuesto que no es gratis que se haya escogido a la CNTE para ser el primer objetivo a destruir por el gobierno de Peña Nieto.

Sin embargo, la burguesía y su podrido sistema de gobierno no contaron; como lo hizo Ulises Ruiz hace 10 años, con el levantamiento popular que se desataría a partir de la embestida implementada en contra de los profesores. La expulsión de la Policía Federal en Chiapa de Corzo, el resguardo hacia los profesores en Tamulté de las Sabanas y, el día de ayer 13 de junio, la defensa heroica del pueblo de Nochixtlán en Oaxaca, en donde padres de familia, organizaciones convocados por las campanas de la localidad salieron a cortar el paso al convoy de policías federales que se dirigían a la capital del estado con la clara intención de, según Peña Nieto y su sargento Nuño, cerrar la pinza en contra del magisterio oaxaqueño, en particular, y la CNTE, en lo general.

El torpe gobierno priista contaba con la respuesta de solidaridad y llamado a la acción por parte de cientos de organizaciones a nivel nacional, cientos de comunidades en el estado de Oaxaca y personalidades de la política y el periodismo. Si algo ha logrado la política de exterminio en contra del magisterio es unificar la fuerza de la real oposición al régimen de Peña Nieto. Así como hace 10 años un golpe al magisterio nacional dio las pautas para convertir una lucha económica en una lucha política; las acciones del gobierno actual logran unificar el descontento popular en contra.

Hoy, 10 años después del inicio de la construcción de la APPO, la tarea es clara; concretar toda la solidaridad mostrada al magisterio nacional en un gran referente de lucha. Convertir una lucha que ha sido, hasta el momento, exclusivamente magisterial en una lucha por la defensa de la educación pública, en oposición a las reformas estructurales y perfilar en la construcción de una gran Asamblea Nacional del Proletariado y los Pueblos de México. 10 años después, un fantasma recorre México, el fantasma de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca. 

Oaxaca, ciudad de la resistencia, 14 de junio 2016. 

Unión de la Juventud Revolucionaria de México 

Unión de Trabajadores de la Educación 

Frente Popular Revolucionario

Partido Comunista de México (marxista-leninista) 

25 de noviembre de 2006, la represión desatada | En pocas palabras…

23 noviembre, 2015
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Por: Eduardo Barrios. (23/noviembre/2015)

Felipe Calderón había resultado ganador en las elecciones llevadas a cabo en el 2006, el fantasma del fraude electoral era más que evidente, Andrés Manuel López Obrador iniciaba un proceso en el que se autonombraría presidente legítimo de México.

No bastaba con haber ganado las elecciones, era necesario tomar protesta para garantizar la presidencia. Recurriendo al viejo refrán “el enemigo de mi enemigo es mi amigo” sin dudar el PAN recurrió al priísmo para legitimarse, en aquella negociación se puso en juego lo que el entonces gobernador de Oaxaca explayaba en explicaciones entre los diversos círculos del poder “Si yo caigo, van a caer otros, y esto se va a extender en el país”.

Los priístas le darían legitimidad a Felipe Calderón a cambio de concesiones en la cámara baja y alta, y resolver sin contratiempos los temas de Puebla con Mario Marín y Oaxaca con Ulises Ruiz Ortiz.

El 25 de noviembre del 2006, la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca acordó realizar una movilización de San Bartolo Coyotepec al Zócalo, para culminar con el acordonamiento de 48 horas a las fuerzas de la entonces Policía Federal Preventiva (PFP) que se encontraba en posesión del zócalo de la ciudad.

Alrededor de las 5 de la tarde, inició una refriega en el centro de la ciudad, y cual si fuera una orquesta entusiasmada, la fuerza federal desató la represión. Al calor de la refriega, se incendiaron edificios  gubernamentales por supuestos appistas, nadie nunca ha corroborado la certeza de este hecho.

Esa tarde noche, no solo fueron repelidos los miembros de la APPO, también el pueblo, y por supuesto los periodistas que coberturaban los acontecimientos. Este hecho recuerda lo sucedido el día de ayer en Veracruz en la protesta magisterial contra la evaluación.

A la actividad convocada por la APPO el 25 de noviembre asistieron miles de hombres y mujeres que con base a su conciencia exigían la salida de Ulises Ruiz Ortiz de la gubernatura.

Cuando cayó la noche, los federales avanzaron hacia donde se encontraban los puntos de resistencia, sobre el andador turístico se formó una de las mayores batallas, sin saber los manifestantes de lo milimétrico del cálculo de la inteligencia policiaca, otro grupo de policías se encontraba en las inmediaciones del cerro del fortín.

El avance de la policía federal en ambos lugares, hizo retroceder a los appistas desde el centro hasta la Facultad de Medicina, alrededor de las 8 de la noche se informaba ya de más de 200 detenidos.

El 26 de noviembre Ulises Ruiz y su “burbuja” de fieles compinches se paseaban acalorados e intoxicados aún por los restantes de gas lacrimógeno de la represión en la noche anterior. El acuerdo se había consumado, Oaxaca estaba limpio.

El 25 de noviembre se vivió uno de los capítulos más negros de la historia de Oaxaca, los dueños del poder hicieron hincapié, Oaxaca era una lección que precedía a Sicartza y Atenco, nadie puede salirse del camino trazado por los que ostentan el poder en México y tienen la anuencia de organismos internacionales; como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el vaticano, instituciones ligadas directamente a los grupos imperialistas.

El 1 de diciembre Felipe Calderón tomó protesta como presidente de México en medio de la indignación popular, arropado por el priísmo y miles de policías.

El movimiento social dejó de lado por muy dolorosa que fuera la decisión la consigna de la salida de Ulises Ruiz Ortiz de la gubernatura, pasó a la exigencia de la libertad de los cientos de detenidos esa noche del 25 de noviembre. 9 años después, quedan las gloriosas victorias y las lecciones amargas que se vivieron durante el 2006.

Este noviembre se vive un nuevo capítulo de lo que parece no tener fin, la eterna rivalidad entre los que deciden los destinos del país y de los que se rehúsan a asumir ese destino triste para los suyos.

Este capítulo 2015 aún no se ha terminado de escribir, la llama de Sicartza, Atenco y Oaxaca ha prendido en gran parte del país. Ya no hay Ulises Ruiz, pero esta Gabino Cué, ya no hay Felipe Calderón pero esta Enrique Peña Nieto. En pocas palabras…

 

Publicado originalmente en: http://www.expressionoaxaca.com