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1° de mayo ¿Por qué se considera día del trabajo?|En pocas palabras

30 abril, 2017

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Por Eduardo Barrios

Para muchos trabajadores en México y el mundo, el primero de mayo se ha convertido en un día de descanso, el día en que los dirigentes sindicales “regalan” gorras, playeritas y hacen rifas de obsequios a la base trabajadora, citan a una caminata de algún punto al centro de la ciudad, se realiza un pequeño mitin y finalmente la tarde es libre para convivir con los amigos del trabajo.

El primero de mayo ha sido mediatizado por los corporativos y grandes centrales sindicales pro-patronales, es el único día de “festejo” al trabajador sindicalizado, pocos proletarios saben en realidad porqué se ha instaurado el 1° de mayo como día del trabajo.

Sin embargo y aunque un poco apagada por el bombardeo mediático, la conciencia de los trabajadores ha de hacerse la misma pregunta que yo, de dónde exactamente y a quiénes se les ha ocurrido la idea de instaurar un día para celebrar a los trabajadores.

Corría el año de 1800 y las condiciones laborales en general eran mucho más complicadas, las jornadas laborales duraban hasta 18 horas, el patrón podía despedir al trabajador sin motivo alguno, los niños empezaban a laborar desde los 8 años, existían multas excesivas por dejar los puestos de trabajo sin consentimiento del patrón, a los trabajadores les era prohibido hablar entre sí durante el trabajo y las condiciones de seguridad laboral eran pésimas.

Fue en Estados Unidos donde poco a poco los obreros vieron la necesidad de mejorar sus condiciones de trabajo, se organizaron en núcleos obreros que dieron paso a diversos sindicatos de la naciente industria yanqui, creándose la Federación Estadounidense del Trabajo que dentro de sus demandas centrales era la reducción de la jornada laboral, “8 horas para laborar, 8 horas para recreación y 8 horas para descansar” rezaba su consigna.

Las movilizaciones de 1885 a 1886 generaron tal presión a los empresarios y al gobierno estadounidense que fue aprobada la Ley Ingersoll que estableció la jornada de 8 horas aunque con cláusulas que permitían aumentarla a 14 y 18 horas. A pesar de que ya estaba establecida la ley los patrones no la respetaban, fue entonces que los sindicatos decidieron emplazar a huelga el 1 de mayo de 1886, más de 200 mil obreros se fueron a la huelga y otros 200 mil permanecieron parados debido a que sus patrones había accedido a las demandas ante la fortaleza del movimiento obrero.

Fue en Chicago donde se agudizó la huelga debido a las míseras condiciones laborales y a la cerrazón de los patrones, el segundo día de huelga fue disuelta con represión, para el tercer día se tenía previsto un mitin frente a la fábrica de maquinaria de McCormick, la única fábrica en todo Chicago que estaba laborando con ayuda de esquiroles pues los trabajadores de ésta se habían ido a huelga desde febrero debido a los descuentos que se les hacían para construir un templo que el patrón había prometido a la iglesia. A la hora de la salida de los esquiroles empezó una confronta con los obreros, no había pasado ni un minuto cuando una partida de policías arribó al lugar y disparó a quemarropa a los manifestantes, de esa situación resultaron 6 muertos y  un número indeterminado de heridos.

Para el cuarto día de huelga en Chicago, se convocó a una manifestación a las 19:30 horas en el parque HayMarket, al lugar asistieron más de 20 mil trabajadores, todo se desarrollaba en calma cuando se escuchó un estallido de entre las filas de los policías, el artefacto explosivo acabó con la vida de un policía y hubo varios heridos. Este hecho justifico nuevamente la represión con balas por parte de los uniformados, el gobierno decretó el toque de queda y se detuvieron a varios dirigentes del movimiento obrero entre comunistas y anarquistas, 8 de ellos fueron fusilados para finales de junio.

A finales del mimo 1886 los patrones y el gobierno decidieron acceder a las demandas de los obreros debido a que la situación en Chicago había despertado la conciencia generalizada de los trabajadores y existía temor de que fueran rebasados por las tendencias anarquistas y comunistas.

Durante todo el proceso de organización de lucha obrera en Estados Unidos, varios de sus dirigentes tuvieron relación con líderes de la Asociación Internacional de Trabajadores (Primera Internacional), fue en 1904 y con la II Internacional que los líderes obreros del mundo acordaron la remembranza histórica de los obreros de Chicago e instauraron el 1 de mayo como Día Internacional de los Trabajadores, el día en que más que festejar, se habían fijado como objetivo salir a reivindicar las demandas políticas y económicas de los proletarios.

Así que si usted trabajador, va a salir a marchar o caminar con camiseta y gorra, recuerde que el primero de mayo es fundado con la sangre que han ofrendado otros trabajadores para que se gocen de algunas garantías sindicales en estos días, esta situación tampoco quiere decir que a todos los trabajadores que ve cotidianamente tengan los mismos derechos y prestaciones que usted. En pocas palabras…

Ni guerra entre pueblos, ni paz entre clases.¡Alto a la masacre en Siria!

8 abril, 2017

Donald Trump, el presidente fascista de EE.UU. ordenó bombardear Siria, porque supuestamente el gobierno sirio de Bshar al Ásad que ha gobernado por más de 35 años ese país, uso armas químicas en su propio territorio contra la población. Trump abrogándose el derecho y la autoridad internacional que nadie le ha dado y contra sus promesas de campaña de sacar a EE.UU. de su intervención en el Oriente Próximo, asumió el uso de los misiles exigiendo además la salida del gobierno del represor presidente sirio.Las disputas imperialistas de las potencias, de EE.UU., y sus aliados, las monarquías árabes (Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes, como de las potencias imperialistas de Europa (Francia, Inglaterra, Alemania y Japón) por un lado y; por otro Rusia, con Irán, Líbano y China han bañado en sangre al pueblo sirio por más de seis años, por repartirse los recursos y el territorio de ese país.

Con el uso de grupos terroristas, como el Estado Islámico y ataques abiertos -como los pasados y recientes- de rusos y estadounidenses, y demás aliados, Siria ha sido sofocada en fuego y sangre, ante su justo derecho de cambiar su régimen político y económico. Así lo están haciendo con Afganistán, Irak y Libia y pretenden con otros países que han organizado luchas, por las defensa de su soberanía y la propia vida frente los saqueos, ocupaciones e intervenciones por parte de los monopolios del capital.

Miles de sirios han sido asesinados, desaparecidos, desplazados y encarcelados, donde las victimas más indefensas son los infantes, pero la enfermiza e insaciable sed de ganancia de los imperialistas y capitalistas nacionales de Siria y el mundo, no escatima ese dolor y sufrimiento, esa crueldad a la que tienen que llegar para saciar sus feroces apetitos.

Hoy el pretexto fue el uso de armas químicas, acto criminal como otros, para justificar una ofensiva que reposicione sus fuerzas frente a sus rivales y les de ventaja para avanzar en el saqueo y destrucción de ese pueblo.

La pasividad y complicidad de la ONU, ya son conocidas, por lo que también son responsables de las agresiones al pueblo sirio.

Son lamentables las declaraciones del gobierno mexicano que a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores ha condenando a Siria por el uso de armas químicas, con este hecho justifica la agresión de EE.UU y Enrique Peña Nieto mantiene el papel de cachorro del imperialismo. 

Condenamos esta guerra entre los distintos bloques económicos, donde el pueblo sirio y los pueblos de todo el mundo son los que pagan las consecuencias de los apetitos de los imperialistas y burgueses, solo la unidad del pueblo sirio podrá construir un futuro en paz y verdadera justicia social. 

¡No a los bombardeos al pueblo sirio, de EE.UU y cualquier potencia imperialista!  

¡Fuera invasores extranjeros, terroristas e imperialistas de Siria!

¡Por la unidad antiimperialistas y antifascista de los pueblos, por la revolución y el socialismo!

¡Por la unidad del proletariado y los pueblos del mundo, viva el internacionalismo proletario!

ATENTAMENTE

Proletarios de todos los países, uníos

Partido Comunistas de México (marxista-leninista)

Frente Popular Revolucionario

Unión de la Juventud Revolucionaria de México

Unión de la Juventud Revolucionaria de México

Quiénes llaman a la unidad nacional contra Donald Trump|En pocas palabras…

30 enero, 2017

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Por: Eduardo Barrios

30/01/2017

El 20 de enero del año en curso, tomó protesta el nuevo presidente de Estados Unidos de Norteamérica Donald Trump, existe preocupación generalizada en México ya que parte de sus primeros mandatos afectan directamente a nuestro país.

Con la llegada de Donald Trump al poder se observa cómo se fusionan los intereses de un grupo de poderosos monopolios con el aparato de Estado yanqui. Con un equipo de gobierno proveniente de las filas de los magnates más renombrados, por ejemplo: Elon Musk presidente ejecutivo de SpaceX y Tesla, Travis Kalanick confundador de Uber Technologies, Indra Nooyi jefa de PepsiCo y Rex Tillerson el jefe de Exxon Mobil, dentro de las negociaciones a parte de la opinión de los magnates, el partido republicano puso a Cathy McMorris congresista y nueva secretaria de interior y a petición de los jefes de seguridad, queda al frente del pentágono James Mattis apodado “perro loco” militar ultraconservador y de mano dura.

De lo que se observa a lo lejos, la composición del gabinete de Donald Trump fue producto de múltiples negociaciones entre magnates y políticos republicanos, hubo un desplazamiento de monopolios que mantenían el control del gobierno estadounidense, dentro de los desplazados destacan:   Warren Buffet director ejecutivo del poderoso holding que posee partes significativas de empresas como Coca-Cola y American Express, Hathaway Meg Whitman presidenta de Hewlett Packard, Alan Horn, presidente de Walt Disney Studios, Thomas Rothman, presidente de Sony Pictures Entertainment, etc. En la contienda electoral, las empresas poderosas ligadas a la industria pesada, automotriz, de guerra y la iglesia dieron la venía a un cambio en la política estadounidense.

El imperialismo estadounidense en el mundo representa una de las mayores potencias, le compiten la Unión Europea, Rusia y China; cada uno de ellos organizando sus propios bloques de países, haciendo alianzas o declarándose guerras regionales, estatales para mantener sus intereses.

La designación de Donald Trump obedece a la actual necesidad que tiene el imperialismo de forjar una política dura que a su vez sea populista para mantener a la población sin estallidos sociales. La política dura es para enfrentar los graves problemas que se viven, la prosperidad general crece lentamente pero solo es beneficiada una pequeña parte de la población como lo son las grandes empresas y los trabajadores altamente cualificados, mientras que los estadounidenses de clase media  al igual que muchas empresas pequeñas luchan por sus necesidades y tienden a proletarizarse.

Las graves consecuencias de la crisis económica que partieran desde el 2007 con las empresas inmobiliarias aún continua, por momentos lograron paliar la crisis cerrando o disminuyendo la producción de algunas empresas, como el caso de la industria automotriz con la General Motor que de 2008 a 2012 en varios países tuvo que cerrar filiales o disminuir la producción de autos para poder sobrevivir y mantener la producción en Estados Unidos. De la misma manera, les ha sucedido en casi todos los sectores productivos del país. Para salir de la crisis inmobiliaria, los dueños de la gran mayoría de empresas monopólicas a través del gobierno de Estado Unidos pidieron al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial préstamos para rescatar o sostener a las empresas, de tal suerte que en la actualidad el imperialismo debe 19 billones lo que representa el 75% de su producto interno bruto. http://expansion.mx/economia/2016/06/19/10-cosas-que-debes-saber-sobre-la-economia-de-estados-unidos

Los préstamos a nombre de Estados Unidos de Norteamérica deben ser pagados de una u otra manera, y allí cómo en México esa factura es pasada a las arcas del erario nacional, el pueblo estadounidense pagará por las deudas de las empresas privadas; lo que lleva a un proceso de reformas de mano dura. Para calmar en cierto sentido el descontento social, el partido demócrata con Barack Obama en la presidencia pidió préstamos para garantizar sus programas sociales asistencialistas en salud, desempleo, rescates financieros, etc. Ahora la fórmula para recuperar las arcas nacionales Trump ha sido enfático en eliminarlos, cancelando el ObamaCare.

Agitar el nacionalismo y con ello el racismo acusando a los inmigrantes de robarle al pueblo estadounidense sus fuentes de empleo, es una medida proteccionista, garantizarle en mediana medida el empleo a los connacionales no resolverá tampoco el avance de  las consecuencias de la crisis producto de la perdida de la hegemonía del imperialismo en su competencia con China, Rusia y la Unión Europea, el nacionalismo funciona más como un distractor social ante el creciente descontento social que se observó durante la toma de posesión, los primeros días de su gobierno y ante los anuncios de la deportación de migrantes. Y ante ello, cancela los tratados de libre comercio por relaciones bilaterales, que les garantice poder negociar en más y mejores condiciones las relaciones comerciales. Es decir, el gobierno estadounidense con los empresarios a la cabeza, pretenden mejorar sus empresas, pero no las condiciones de los trabajadores estadounidenses, en ninguna de sus primeras órdenes de gobierno han planteado la reducción de impuestos o el incremento de programas sociales, todo lo contrario.

En ese contexto está enmarcada la relación con México, la política del imperialismo estadounidense ha cambiado tendiente al proteccionismo económico “América primero” afirma Donald Trump. Y México país dependiente en su economía y política con Estados Unidos tiene una grave situación política ante este escenario, tanto el gobierno de Peña Nieto, los partidos políticos y los empresarios nacionales o internacionales ya han mostrado su preocupación.

En los días subsecuentes a la asunción de Donald Trump y al firmar lo que presupone el inicio de la construcción del muro entre Estados Unidos y México se han dado declaraciones que han sido nota nacional.

En el canal de las estrellas, en la mesa de análisis donde se observan a personajes como Enrique Krauze, Carlos Loret de Mola y Joaquín López Dóriga discuten sobre quién o quiénes pueden convocar a la unidad nacional ante las políticas de Trump, concluyen que es posible que sea la iglesia y/o el ejército.

El empresario Carlos Slim ofrece entrevista nacional el viernes, llama a la calma, habla sobre Trump y plantea la “unidad”, se ha reunido con el presidente afirma.

El gobernador de Yucatán de extracción priísta y más adelante la cúpula de su partido llama a la unidad nacional. De igual forma lo hace MORENA y el presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores Graco Ramírez del PRD.

¡Llamado a la unidad nacional ante Trump! ¡Cerrar filas en torno al presidente Enrique Peña Nieto! Las consignas que la clase política de nuestro país corea, defender la economía de México. Los supuestos contrincantes, los partidos políticos han recibido instrucciones precisas de los empresarios que serán afectados ante estas nuevas medidas adoptadas por el imperialismo.

Tímidamente algunos intelectuales y escritores han dicho que también pugnan por la unidad, pero no la unidad en torno al presidente de México quien “valientemente” se ha negado a ir a la entrevista que le había otorgado Donald Trump para discutir el tema del muro.

Y es ahí precisamente donde la unidad se cuestiona, algunos con el canto de la unidad se hacen los olvidadizos. Los que hoy llaman a la unidad son lo que han sido beneficiados de la relación con Estados Unidos, los que han hecho negocios. Fue el PRI y todos los partidos electorales los que aprobaron el lesivo Tratado de Libre Comercio en 1994 y más tarde el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, han sido los partidos políticos los que aprobaron la salida del ejército a las calles para supuestamente combatir la delincuencia organizada, -hecho que ha costado a más de 24 mil inocentes desaparecidos- fueron esos mismos que hoy llaman a la unidad los que no han rendido cuentas sobre casos tan aberrantes como cuestionables: Aguas Blancas, Tlatelolco, Tlatlaya, Ayotzinapa, Nochixtlán, etc.

Y esos que llaman a la unidad son los que aprobaron las reformas estructurales que tienen a los trabajadores del campo y la ciudad sufriendo penurias mientras que ellos desde sus empresas o desde los altos cargos burocráticos dictan medidas anti populares.

Su llamado de unidad es referente a defender sus negocios, es hacer unidad para salir lo menos dañados económicamente contra lo que se ve inevitable, mayor crisis en México.

Si en verdad quisieran la unidad, se retrocedería el gasolinazo, habría una consulta nacional sobre la viabilidad de las reformas, los sueldos de los funcionarios fueran similares al de los trabajadores, los ricachones repartirían las ganancias de las empresas, se liberarían a los presos políticos, se plantearía dejar de pagar la deuda externa, se renacionalizarían las empresas. ¡Pero no! Nadie habló de eso en sus mesas de análisis ni en sus declaraciones. Esa unidad que se plantea es en torno a ellos, no en torno a los mexicanos. La unidad que vemos que sí está comenzando a organizarse es en torno a la lucha contra las reformas estructurales. En pocas palabras…

ENTRE DAVOS Y LA CASA BLANCA, LA DISPUTA POR UNA NUEVA HEGEMONÍA IMPERIALISTA

27 enero, 2017

trump-xi-jin-ping-1920-1024x575Por: Florentino López Martínez
26 de enero del 2017

En medio de las heladas montañas de los Alpes suizos, en la ciudad de Davos, a principios de cada año se reúnen los dueños del mundo, alrededor de 3 mil hombres de negocios, para buscar acuerdos sobre el dominio del planeta, el sostenimiento de su podrido sistema político y decadente economía capitalista-imperialista.
Pero la circunstancia en que se desarrolló la edición 2017 del Foro Económico Mundial (FEM), bajo el confuso lema: “liderazgo responsable y receptivo”, fue para discutir cuatro aspectos fundamentales de la situación actual: fortalecer la colaboración mundial, reformar el capitalismo, revitalizar el crecimiento económico y prepararse para una cuarta revolución industrial.
Dos hechos significativos marcaron este encuentro de magnates provenientes de todos los puntos cardinales del planeta; la ausencia de la representación oficial del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, que en esos días estaba detallando el proceso de sucesión presidencial para despedir a Barack Obama y entregar el poder a Donald Trump. El segundo hecho crucial, fue la presencia por primera ocasión del jefe de Estado chino Xi Jinping, que rompió con la distancia que el gobierno de esa potencia económica mantenía en el foro de Davos.
Ambos hechos descritos tienen un valor sustancial en la reconfiguración del mundo capitalista-imperialista, si nos asomamos un poco más en las razones de este particular escenario. Para ello sólo basta releer los temas, el lema y analizar someramente el discurso que Xi Jinping pronunció en los primeros días del Foro; los periodistas de talla internacional que presenciaron el discurso detallan que el chino hizo una defensa apasionada de la “globalización”, condenó el chovinismo trumpiano y llamó a seguir promoviendo el libre comercio.
Xi Jinping se presentó para asumirse como el timonel del sector de la oligarquía financiera que se encuentra en el espectro neoliberal y reformista; esta reunión se convirtió en la cumbre de un sector de la oligarquía mundial que pretende prolongar la dictadura del capital mediante maniobras artificiales, reformas; es decir, sostener la explotación brutal sobre el proletariado de todos los países y depredar la naturaleza para seguir abultando la billonaria riqueza de esas más o menos 3 mil familias que se adueñan del destino de los miles de millones que habitamos la tierra. En esencia buscan de esta forma evitar una fuerte oleada revolucionaria, que trastoque el status quo actual.

En Washington, D. C., justo frente al Capitolio de la Casa Blanca, el pasado 20 de enero, se condensó la competencia oligárquica de Davos; ahí en el traspaso del poder presidencial a manos de Donald Trump, se reunieron todos los oligarcas que piensan muy distinto de los reunidos en el FEM unos días antes; el discurso, las primeras decisiones y acciones del nuevo mandatario yanqui sintetizan las aspiraciones de este sector oligárquico.
La competencia de los que se reunieron en Davos, es el sector más sanguinario de los imperialistas, son los fascistas, que mediante la exaltación del nacionalismo gran-yanqui, encabezados por un magnate de su tipo, pretenden imponer una dictadura feroz sobre la clase obrera norteamericana y desatar una nueva ofensiva sobre los pueblos del mundo.

Cada tuitazo y cada palabra que vocifera el nuevo inquilino de la Casa Blanca, es agresiva, xenófoba y criminal; cada acción suya tiene millones de víctimas, por ejemplo: la anulación del Obamacare, impediría el acceso a la salud a millones de estadounidenses, y profundizaría la privatización de la salud condenando a multitudes a la muerte, porque los ingresos de los trabajadores y otros sectores populares no alcanzaría a pagar atención médica; la reactivación del oleoducto en Dakota del Norte, es una declaración de guerra contra el pueblo Sioux que logró una victoria contra Obama, quien obligado por la revuelta indígena suspendió el proyecto; el anuncio de construcción del muro fronterizo entre México y Estados Unidos, y la amenaza de que es el pueblo mexicano quien deberá costear ese muro de la vergüenza, es un asalto y agresión a la soberanía de México.
En otra dimensión entra la anulación del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), que el gobierno de Obama venía promoviendo y el anuncio de la renegociación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN) que entró en vigor hace 23 años entre EE. UU., Canadá y México; porque ambos tratados son claramente ventajosos para los monopolios gringos, los propios agroindustriales norteamericanos han hecho pública su animadversión a la renegociación del TLCAN porque este tratado les ha cuadruplicado sus ganancias durante el tiempo de su vigencia; por su parte el TPP, ponía en charola de plata el mercado, los recursos naturales y la mano de obra barata de todos los países de ambos lados del Océano Pacífico a merced de las trasnacionales yanquis, sometiendo la soberanía nacional a los arbitrajes integrados por los propios monopolios.
Lo cierto es que ni el TLCAN ni el TPP eran benéficos para los pueblos que los involucraban, por lo que el problema, no es que con su anulación o renegociación se pierdan esas formas de dominación imperialista sobre nuestros pueblos, es que tras la anulación y la renegociación de estos tratados se impondrán nuevas y más agresivas formas de depredación de la naturaleza y de sobreexplotación de la fuerza de trabajo del proletariado de los países dependientes. En esa misma dimensión se encuentra la suerte que la OTAN, la OEA y otros organismos internacionales que están amenazados por la dictadura de Trump, los que históricamente le sirvieron al Tío Sam de maquinaria para el control militar, económico y político sobre la humanidad.
Los grupos reunidos en Davos y la Casa Blanca, ahora compiten en esta recomposición de la hegemonía imperialista, son dos caras de la misma moneda, ninguno plantea la negación del dominio de la oligarquía financiera; por el contrario, uno más y otro menos enfático han deslizado amenazas guerreristas, y en los hechos sendas tendencias desarrollan una economía de guerra, alistan sus ejércitos y se disponen a una nueva guerra imperialista.

Por su lado los ladridos nacionalistas y hasta antiimperialistas de los gobiernos entreguistas y partidos burgueses de muchos de los países dependientes del imperialismo sólo buscan distraer la atención de la clase obrera y los pueblos, porque la profunda dependencia de estos se debe fundamentalmente a la política entreguista que durante muchos decenios se aplicó. La verdadera contraparte está en las víctimas de todos ellos, el proletariado y los pueblos de Norteamérica, y de todos los países del mundo, quienes sólo mediante una lucha unificada, mediante una lucha encarnizada que abra una nueva época de revoluciones proletarias, antifascistas y antiimperialistas, podrá poner fin a la tendencia fascista y sus corifeos.

Florentino López Martínez, es Presidente Nacional del Frente Popular Revolucionario (FPR) y Vicepresidente de Asuntos Exteriores de la Liga Internacional de la Lucha de los Pueblos (ILPS).

Donald Trump, nuevo representante del imperialismo|En pocas palabras

10 noviembre, 2016

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Por: Eduardo Barrios

A las 2:00 am del miércoles 9 de noviembre, el periódico The New York Times informaba que Donald Trump tenía 279 votos electorales por sobre 218 obtenidos en ese momento por Hillary Clinton, lo que lo convertía en el presidente número 45 del imperialismo estadounidense.
La manera de elegir al presidente de Estados Unidos es poco común, el voto directo no existe, los ciudadanos eligen candidatos al consejo electoral los cuales se encargan de emitir su votación por estados para la elección presidencial. La victoria de Trump viene con carro completo pues también ganaron mayoría en la cámara de representantes y el senado.
En los análisis y encuestas previas se daba por ganadora a la demócrata Hillary Clinton, por ello, fue tal el asombro de la victoria republicana que las bolsas de Tokio, Londres y México sufrieron los primeros embates, en México el dólar llego a cotizar en $21.00. Y es que el nerviosismo proviene del discurso proteccionista que manejó Trump durante toda su campaña.
Las propuestas de campaña -del presidente electo de Estados Unidos- más visibles fueron: la derogación de la reforma sanitaria pública que subsidia a más de 20 millones de la población norteamericana, la deportación masiva de los migrantes en situación irregular, la renegociación del acuerdo de libre comercio de Ámerica del Norte, retirarse del acuerdo transpacífico (TPP) y construir un muro de contención a migrantes.
Después de las votaciones, Hillary Clinton de manera pública ha reconocido su derrota y ha llamado a la unidad en torno al nuevo representante del país norteamericano. Mientras que Donald Trump en su primer discurso ha omitido hacer mención sobre sus propuestas de campaña, haciendo el llamado de unidad a todos los contendientes.
Todo el globo terráqueo se mantuvo a la expectativa del proceso de elección del representante de Estado de uno de los países que aglutina y ejerce hegemonía en gran parte del mundo.
El imperialismo desde sus entrañas ha parido un nuevo escenario en la lucha de clases, con una nación que se debate en las consecuencias de la crisis del 2007-2008 y las elecciones que han servido para legitimar al grupo de nuevos administradores del aparato de Estado que rendirá cuentas a los dueños del poder.
Las organizaciones civiles y de derechos humanos muestran preocupación ante el discurso machista, misógino y racista que durante toda su campaña manejó Donald Trump.
En atención a la derechización de los gobiernos en América latina ante las oleadas de descontento social, la elección de Donald Trump como representante de Estado no es tan descabellada. Afín a su discurso, el papel de Donald Trump es asimilar el descontento entre la población cada vez más proletarizada y arruinada reorientándolo, acusando a la migración, los acuerdos internacionales y las políticas asistencialistas de la situación que vive el país.
La elección de Donald Trump por parte de los consorcios inmobiliarios, industriales, bancarios, comerciales y militares obedece a: La necesidad de endurecer las políticas de Estado para contener el descontento social creciente; Garantizar los intereses geopolíticos, en esta etapa se han vivido momentos de gran tensión ante la creciente carrera armamentista incentivada por los rivales chinos y rusos. El discurso de Trump totalmente nacionalista es con ese fin; de igual manera el desgaste de la democracia burguesa, aunado a la falta de cuadros jóvenes para dirigir el imperio y un pueblo apabullado ante el temor de mayores consecuencias de una crisis que aún no superan.
Los sectores poderosos al interior del imperialismo han finiquitado sus diferencias, han optado por un representante de Estado con la comicidad de Vicente Fox y una posición ultra conservadora. Se mantiene la tendencia global al endurecimiento de los regímenes de gobierno.
Mientras tanto la reacción popular no ha quedado atrás, en más de 30 ciudades del país se han dado manifestaciones de repudio ante la llegada de Donald Trump, manifestaciones que tienden a disolverse si no se encuentra un proceso organizativo mayor, particularmente en la comunidad migrante.
México, vecino, aliado, dependiente y neocolonia es ya laboratorio para la aplicación de las nuevas medidas imperialistas. Los panistas han de estar sobándose las manos y pensando en el 2018. En pocas palabras.

99 aniversario de la primera revolución socialista: parte aguas en la historia de la humanidad |En pocas palabras

7 noviembre, 2016

Vladimir Ilyich Lenin

Por: Eduardo Barrios

Este 7 de noviembre (25 de octubre en el calendario juliano) se cumplen 99 años del triunfo de la revolución bolchevique, uno de los sucesos más importantes dentro de la historia de la humanidad, que diera razón a las tesis de Carlos Marx sobre la posibilidad de instaurar una sociedad totalmente distinta a la que conocemos, una sociedad socialista.

Para los bolcheviques –liderados por Vladimir Ilich Lenin- la entrada de Rusia a la Primera Guerra Mundial, representó una oportunidad de agitar entre el pueblo una exigencia más contra el régimen del Zar Nicólas II quien en marzo (del calendario juliano) de 1917 fuera derrocado, para nombrarse un gobierno provisional revolucionario. A pesar del nombramiento del gobierno provisional revolucionario, el pueblo se mantenía en la guerra, sufría hambre y los campesinos en su mayoría no tenían derecho sobre la tierra. Por ello los bolcheviques desconocieron al gobierno provisional revolucionario que se había convertido en una junta de intereses de viejos aliados del zar, la naciente burguesía, la iglesia y los altos mandos del ejército.

Fue la consigna “Paz, pan y tierra” la que concentró las demandas de todo el pueblo, dando como resultado la organización de una nueva revolución liderada por los bolcheviques y apoyada por la gran mayoría de los rusos.

La revolución del 7 de noviembre de 1917 tuvo en su seno la participación de obreros, campesinos, estudiantes y soldados, por su puesto la participación de la mujer es clave.

Los bolcheviques tuvieron la osadía de hablar con la verdad y plantear de manera sencilla sus ideas, que confrontaban con todo orden establecido. Y es ahí donde florecían las ideas de Carlos Marx, instaurar un régimen colectivo, ajeno a las decisiones individuales, ajeno a la explotación del hombre por el hombre, ya no era un sueño.

Los pueblos que decidieron unirse a la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URSS) lo hicieron haciendo uso de su libre autodeterminación, de ser pueblos campesinos pasaron a ser una gran potencia agrícola con maquinaria y dotados de la técnica moderna de cultivo. Se reconocieron 169 etnias en distintos niveles.

El gobierno soviético atacó incansablemente el analfabetismo que oscilaba en el 75%, y los hijos de obreros y campesinos pudieron acceder a la educación gratuita desde los primeros años hasta las universidades y politécnicos.

La base económica se centró en los intereses de los trabajadores, teniendo como base política la decisión colectiva, el soviet (similar a los consejos) jugó un papel fundamental que dio voz al proletariado y los pueblos. Hoy en día nos recuerdan las asambleas como órganos de toma de decisiones y poder.

La segunda guerra mundial es reconocida como la gran guerra por la patria, los fascistas alemanes creían que la URSS centraba su poder en los altos mandos políticos-militares, error que pagarían caro al enfrentarse a toda una gran nación que se resistió a ser invadida y sometida.

El nacimiento y florecimiento de la URSS dio aliento a los revolucionarios del mundo para disputarle a los poderosos el poder y entregarlo a los pueblos. Se multiplicaron miles de experiencias positivas y negativas que quedan en los anales de la historia para el análisis de los teóricos e intelectuales.

La nación soviética puso en entredicho las tesis del funcionamiento económico y político del mundo. Lo cual lo puso al frente de los ataques de todas las naciones capitalistas, dando consigo el receso del proyecto socialista. A pesar de ello, sigue ardiendo como un faro de luz y una experiencia real de la instauración del socialismo.

A 99 años de la gran revolución socialista, resuenan las tesis marxistas que enuncian la llegada de una nueva sociedad que como base tenga los intereses de los trabajadores. Desde ese entonces y hasta la actualidad nadie puede negar que existe la lucha de clases, las contradicciones que se viven en este sistema capitalista. En pocas palabras…

Unidad y Lucha # 33

30 octubre, 2016

Es una revista internacional que se publica en español, inglés, francés, turco, portugués y árabe como órgano de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista Leninistas, bajo la responsabilidad del Comité Coordinador de la Conferencia.

Haz click en la imagen para leer Unidad y Lucha #33

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